domingo, 3 de octubre de 2010

LA SITUACIÓN LABORAL DE LOS JÓVENES

Muchos jóvenes, sobre todo quienes terminan el quinto año de secundaria, caen en la incertidumbre de qué hacer una vez finalizada esta hermosa etapa. Están quienes siguen estudios superiores, quienes optan por conseguir algún trabajo y también quienes, lamentablemente, no tienen un futuro tranquilizador.

La situación de los jóvenes trabajadores no es tampoco muy alentadora dada las condiciones en las que se labora, de poca paga, agotadoras, con horarios fuera del tiempo legal, etc. Si bien este es un aspecto generalizado, son importantes los casos particulares, los cuales no son pocos, pero las posibilidades de alcanzar alguna vacante son muy peleadas por la cantidad de chicos y chicas que anhelan pues generarse algún ingreso propio dentro de estos lugares que son empresas muy conocidas.

Empresas conocidas como los supermercados Metro, Wong, Tottus, Vivanda; los centros comerciales Ripley, Saga Falabella; los fast food Bembos, Burger King, KFC, etc., son algunos de los varios lugares donde los jóvenes son requeridos para que desempeñen labores de atención, venta, caja y otras actividades con pagas buenas y condiciones muchas veces favorables.

Los jóvenes que tienen algunos estudios en el campo de los conocidos trabajos de oficina buscan particularmente laborar en bancos (desempeñándose como cajeros), como secretarias para algunas empresas, etc.

Empero, hay una gran cantidad de la población joven que no logran dichos puestos de trabajo. Muchos recurren a labores poco remuneradas y que les exige un sobreesfuerzo tanto físico e intelectual, pero siempre mecanizando los potenciales de estos jóvenes. Otros no consiguen trabajo alguno, o peor aún, no uno honesto.

LAS CIFRAS

De acuerdo a las cifras reveladas por la OIT, en nuestro país actualmente hay más de un millón de jóvenes desempleados, de los seis millones entre 14 y 25 años que viven en el Perú. Con ello la tasa de desempleo es de 18% [1]

Esta situación es preocupante, sobre todo para el contexto de crisis que vivimos actualmente ya que la promoción del empleo (no sólo para los jóvenes, claro) es un indicador de reducción de la pobreza. La crisis mundial ha tenido impactos serios en varios aspectos de las economías de varios países. Ante esto se han desarrollado programas e iniciativas para contrarrestar sus efectos. Nuestro país, por ejemplo, en cuanto a políticas laborales y sociales se refiere, se han realizado algunas transferencias a sectores vulnerables, así como estímulos a la formalización de trabajadores, ampliación de los programas sociales, más no hay una política consistente de largo plazo de fomento al empleo docente y formal [2].

Vemos pues, como el Estado peruano comprende la importante tarea de introducir al mercado laboral a los jóvenes. Esta tarea es resumida en la siguiente frase: “Los jóvenes no son pensados como motor de cambio, sino como objetos de políticas sociales, sujetos de derecho a los que el Estado tiene que brindar una alternativa"[3] . El Estado no solo debe garantizar el acceso a la educación como medida de desarrollo sino también viabilizar un empleo para la gran mayoría mediante la capacitación o la generación de empresas nacionales que soliciten a jóvenes, valga la redundancia, capacitados.

Las propuestas de capacitación son las más desarrolladas. Veamos un ejemplo: El Programa de Capacitación Laboral Juvenil - PROJOVEN del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, capacitó para el empleo a 1750 jóvenes huancaínos quienes se graduaron en una ceremonia donde recibieron sus certificados que los acreditó como técnicos en el oficio de su elección. Ellos fueron entrenados en diversos oficios como gastronomía, mecánica automotriz, diseño gráfico, ensamblaje, instalación y mantenimiento de equipos de cómputo, confección industrial, asistente administrativo y asistente en panadería y pastelería, entre otras ocupaciones de alta demanda laboral [4]. Estos estímulos les proporcionan a los jóvenes las herramientas necesarias para enfrentar el mercado laboral. Según PROJOVEN, a lo largo de sus 16 convocatorias, más de 65 mil jóvenes se han beneficiado, permitiéndoles crecer a nivel personal y material.

[1] CORREO, periódico 12/08/2009

[2] Instituto Peruano de Economía, Comentario Diario 18 de agosto de 2009

[3] Federico Ludueña, ex Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Socia de Argentina

[4] MINTRA, Nota de Prensa, 18/09/2009 (http://www.mintra.gob.pe/mostrarNoticias.php?codNoticia=1769)

Democracia en América Latino. Respecto de las Próximas Elecciones.

Es un tema de importancia, respecto a la democracia, la participación de la ciudadanía frente a la representación, la cual no llena las expectativas de la población y que actualmente, en nuestro país, es un instrumento poco democrático.

La situación del Perú no se desarrolla aisladamente del contexto latinoamericano. El Dr. Miró Quesada Rada menciona un fenómeno usual del que adolece la democracia que es la legitimación de los gobiernos autoritarios. Es decir, según el Dr., que hay que tener en cuenta que los gobiernos autoritarios son elegidos por el pueblo lo cual legitima sus funciones pero que el abuso del poder surge con posterioridad.

Otro problema de la democracia es la falta de negociación entre el Estado y la ciudadanía, capacidad que implique el diálogo y el entendimiento. Resaltan, tanto el Dr. Miró Quesada Rada como el Lic. Alejandro Rojo Martínez, el caso de Bagua, donde la falta de diálogo con los interesados, los nativos, devino un conflicto.

Ante estos dos hechos, la del autoritarismo y la falta de diálogo con el pueblo, y como instrumentos de democracia participativa, toman mayor interés las figuras de la revocatoria y el referéndum.

Postulan ambos estudiosos, respecto a la revocatoria, la necesidad de ampliar su alcance, de modo que puedan ser revocados de sus funciones tanto congresistas como presidentes. Y esto surge dada la situación actual de nuestro país en el cual la supuesta representatividad se degenera en un juego de intereses donde, claro, se obvian los de la sociedad. A esta necesidad de mejorar y ampliar la figura de la revocación, acompaña la del rendimiento de cuentas por parte de todo funcionario del Estado, de modo que podamos estar informados y así poder decidir (en base a si desempeñan sus funciones de manera honesta o no, teniendo en cuenta los intereses de la colectividad) si mantener nuestra confianza o proceder a la revocatoria.

Así también, cuando se habla de referéndum, se debe viabilizar su ejercicio. Siguiendo al Dr. Miró Quesada Rada quien comenta que en su obra Del Ágora Ateniense al ágora electrónica: el futuro de la democracia, plantea a necesidad de la interacción entre los funcionarios del Estado y la ciudadanía por medio de los mecanismos de comunicación (radio, televisión, prensa) y con mucha más fuerza en el uso de la tecnología (internet, redes telemáticas). Por otro lado, postula que los requisitos para el referéndum sean adaptados en proporción inversa a la población, según el Dr., a más población menor porcentaje requerido y a menor población, mayor porcentaje requerido.

La idea es, pues, generar mecanismos de participación más prácticos, accesibles a toda la población para el fortalecimiento de la democracia en América Latina.